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Qué entender por alfabetización digital #ELNcov

Hoy es el Día de la Alfabetización según la UNESCO y prácticamente acabo de volver de participar en el seminario “Assessing Digital Literacy Skills in a Digital World” (en twitter #ELNcov) que se ha celebrado esta semana en el Disruptive Media Learning Lab de la Universidad de Coventry, en el Reino Unido. Tres días de debates, exposiciones e intercambios de experiencias con investigadores de universidades de países como Grecia, Canadá, Reino Unido, Portugal o Rumanía.

digital-literacies-coventryEntre las conclusiones que traigo en la maleta está constatar el múltiple abanico de terminologías que existen en este campo y el hecho de que no haya a corto plazo vías de síntesis en ello. Tenemos versiones, y académicos defendiéndolas, de todos los tipos: en plural, en singular, con prefijos, con sinónimos, con apellidos, etc. Y así nos encontramos “multimedia/polymedia/transmedia/informational/media…” para el adjetivo y “literacy(ies)/capabilities/skills/competences…” para lo sustantivo, con la paradoja de que cuando nos ponemos a hablar de qué significa cada cosa para cada uno de nosotros resulta que hablamos prácticamente de lo mismo con el coste que supone el esfuerzo constante por resemantizar nuestra elección.

No parece que los organismos internacionales vayan a hacer mucho más por converger opciones. Miramos hacia ellos buscando la solución, pero hasta el momento no hay una voz con capacidad para marcar un camino de vocablos comunes. Y lo más paradójico es que probablemente eso sea lo mejor, huir de dogmatismos, aunque resulte tan confuso como agotador. La Unión Europea avanza en sus “digital competences” con el DIGCOMP 2.0 y su reciente evolución al DIGCOMP 2.1, un marco que pretende dar respuesta a las necesidades funcionales del día a día de cualquier ciudadano, mientras que la UNESCO se esfuerza por separar lo “multimedia” de lo “informacional” mientras que el JISC (organismo para la Educación Superior en UK) dibuja sus propias cosmovisiones de lo que entiende que debe tener alguien “letrado” en lo digital hoy.

JISC-digital-capability-model-wide
Modelo JISC

Tomando como base todos estos modelos hemos querido señalar la importancia de reforzar la alfabetización mediática como uno de los pilares indispensables de la alfabetización digital por el auge de la infoxicación, la institucionalización de las fakes news, la postverdad y la viralidad que ejercen las redes sociales en la construcción de una opinión pública que termina votando.

La pregunta es “¿para qué queremos ciudadanos alfabetizados digitalmente?”, ¿para que sepan operar en banca online?, ¿para que sepan protegerse con antivirus?… Citando un libro seminal de los años 50 “The uses of literacy” del que fuera en cierta forma precursor de los Estudios Culturales, Richard Hoggart, el profesor Julian McDougall nos provocaba con la idea de presentar a los simpatizantes del ISIS como altamente competentes digitales por cómo se comunican a través de mensajes multimedia. Muchos de ellos pasarían un test de competencia digital de alguno de estos modelos que priman lo operativo e ignoran el pensamiento crítico y la justicia social. ¿Es esa la alfabetización digital que queremos?

Parece pues crítico recuperar la tradición de la investigación aportada por esos estudios culturales que situaban la dimensión política y crítica de los medios de comunicación. Traducido a nuestras necesidades de hoy, estaríamos hablando de entrenar el pensamiento crítico (consumidores con estrategias y herramientas para construir un criterio propio), potenciar la producción creativa (pasar de consumidores pasivos a creadores de cultura con discursos y narrativas propias) e intervenir en la sociedad en base a valores de participación democrática.

Sintetizado en la secuencia Acceso, Interacción y Participación propuesta por Nico Carpentier, la doctoranda belga Lara Burton nos presentó un modelo que incluye además la acción de “Ratificar” (Denouël, 2012) como un paso intermedio entre consumir y producir, para referirse a lo que hacemos en medios sociales al retuitear o compartir una información: no es solo consumo ni es estrictamente producción propia, pero sí hay cierta creación, responsabilidad y autoría en el apoyo que se da a la idea, comentario o contenido de un tercero.

Por último, después de un amplio debate sobre qué es lo digital y hasta dónde llega su alcance, el seminario ha tenido un fuerte foco en la evaluación, en cómo medir, observar y tener un mayor acercamiento a lo que definamos como persona competente digital. De igual manera trabajamos, comparamos y analizamos de forma crítica estos diferentes marcos para llegar a la conclusión de que no hay una única fórmula correcta y de que como docentes o investigadores debemos construir nuestros propios instrumentos en función de los grupos, el contexto, los objetivos, etc. con los que trabajemos. En esta línea presenté el modelo mobile learning que hace más de ocho años pusimos en marcha en EOI y del que he hablado en varias ocasiones en este blog.

Marco Común de Competencia Digital Docente

Dentro del Plan de Cultura Digital en la Escuela, el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado ha elaborado un borrador de Marco Común de Competencia Digital Docente donde se proponen descriptores y niveles de consecución de una formación digital básica por parte de los profesores.

Este borrador toma como punto de partida un trabajo previo del Proyecto DIGCOMP del IPTS Instituto de Estudios de Prospectiva de Tecnologías de la Comisión Europea donde se organiza y desarrolla la Competencia Digital en 5 áreas principales:

1. Información. Identificar, localizar, recuperar, almacenar, organizar y analizar la información digital, evaluando su finalidad y relevancia.

2. Comunicación. Comunicar en entornos digitales, compartir recursos a través de herramientas en línea, conectar y colaborar con otros a través de herramientas digitales, interactuar y participar en comunidades y redes; conciencia intercultural.

3. Creación de contenido. Crear y editar contenidos nuevos (textos, imágenes, vídeos), integrar y reelaborar y conocimientos y contenidos previos, realizar producciones artísticas, contenidos multimedia y programación informática, saber aplicar los derechos de propiedad intelectual y las licencias de uso.

4. Seguridad. Protección personal, protección de datos, protección de identidad digital, uso de seguridad, uso seguro y sostenible.

5. Resolución de problemas. Identificar necesidades y recursos digitales, tomar decisiones a la hora de elegir la herramienta digital apropiada, acorde a la necesidad a resolver problemas conceptuales a través de medios digitales, resolver problemas técnicos, uso creativo de la tecnología, actualizar la competencia propia y la de otros.

El borrador del Marco fue presentado en una jornada de trabajo en la que participé junto a otros expertos y en la que tuvimos la oportunidad de proponer ideas que puedan contribuir a su posterior desarrollo. El texto está publicado y abierto a sugerencias de mejora en el blog de Educalab.

Recorrer la complejidad como un paisaje

Si mañana hubiera un apagón digital, si se desconectaran los servidores web, si perdiéramos nuestras cuentas sociales, yo tengo muy claro cuál sería la coordenada digital, mi verdadero hogar en la Red, que me dolería especialmente perder: este blog. La primera red social virtual que conozco.

Tejido digital
Fuente: @bekathwia en Flickr

De esto hablamos ayer en una nueva sesión de la Escuela de Educación Disruptiva dedicada a las Redes Sociales, un marco en el que recorrí los últimos diez años desde que empecé con el blog y cómo he ido utilizando los blogs, los wikis, los marcadores sociales, los vídeos y todas las tecnologías a mi alcance para Aprender, Investigar, Enseñar y Comunicar en el campo profesional, pero también en el personal.

Una década en la que hemos asistido a los avances para el campo de la educación que han supuesto las tecnologías de lecto-escritura colaborativa,  el conocimiento en abierto y el mobile learning, los movimientos inspiradores como fue el edupunk, las comunidades de profesores inprendedores que simboliza Aulablog, las prácticas de amateurs que desafían a la autoridad académica al estilo del MasterDIWO o los formatos que multiplican aquello que llamábamos conectivismo y que ahora se manifiesta en MOOCs.

Todo esto envuelto en un taller cooperativo de César Poyatos y precedido por una historia envolvente de Antonio Rodríguez de las Heras que nos situó en la inmensidad de las redes sociales entendidas como plazas donde se recupera la oralidad, donde los corrillos hacen posible el poder de lo pequeño y donde el efecto especular acerca la comunicación digital creando nuevas dimensiones entre el aquí-allí con el “ahí” y entre el ahora-después con el “presente dilatado”.

“La complejidad en la que vivimos es inabarcable, querer fragmentarla y trocearla para asirla es imposible. La única forma de abordarla es recorrerla como se recorre un paisaje”

Inspirado por el concepto de rizoma, Antonio aludió a la idea de la cultura escrita hegemónica basada en el “fragmento”, que fractura y solo sirve para la recomposición, frente a la maleabilidad de la “pieza” como propiedad del conocimiento en la cultura digital que permite la recombinación múltiple.

Como dijo Antonio en el cierre de su intervención, “el problema de la educación es que no funciona con piezas, sino con fragmentos (como es el modelo transmisivo de los apuntes p. ej.) que recomponen pero no recombinan”.

Desafíos de la cultura participativa

“Los desafíos de la cultura participativa: una educación para el siglo XXI” es el título de la conferencia que di en Galicia en septiembre por invitación del INTEF, Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación de Profesorado del MECD, para clausurar dos cursos de profesores que organizaba con la UIMP en Coruña: Educación conectada y Alfabetizaciones Múltiples.

Cursos de verano MECD-UIMP 2013

Durante mi intervención hice un repaso sobre las macrotendencias de la cultura digital hoy (remix, diy, red viral) y su conexión con los usos frecuentes de la red por parte de menores y adultos (buscar información, comunicarse entre sí y producir/compartir materiales), para pasar a discutir la dicotomía nativos/inmigrantes digitales y la necesidad de poner el foco formativo sobre tres aspectos clave: forjar criterio (entrenar el pensamiento crítico), cuidar la privacidad (sensibilizar sobre la identidad) y respetar los contenidos de terceros (utilizando licencias libres y compartiendo prácticas). La sesión se grabó en vídeo pero aún no está online, pero sí el documento de presentación:

 

Si algo han generado estos cursos es una gran actividad documental de sus participantes, poblando la red mucho antes de la fase presencial. Alfabetizaciones múltiples: un nuevo ecosistema de aprendizaje desarrolló un blog específico para su seguimiento, incluyendo un atractivo Symbaloo de Laura Borrás, mientras que Educación conectada: la escuela en tiempos de redes arrancó con un gran movimiento en Twitter (lista y #REDucación), un texto colectivo de partida, un grupo de enlaces en Diigo que sigue creciendo y un manifiesto colaborativo de razones, un recopilatorio de materiales utilizados, cerrando con un epílogo visual de lo más inspirador:

Competencias para la innovación #univest13

Parece existir cierto consenso sobre el cambio de perspectiva entre el modelo industrial y el modelo digital de la Educación y en las diferencias sustanciales entre el Qué, Quién, Cómo y Dónde del Enseñar frente al Aprender. Sobre esto y otros temas hablamos en Competencias para innovación: exploraciones sobre el aprendizaje más allá del currículum dentro de la sesión plenaria del IV Congreso Univest que este año se dedicó al aprendizaje colaborativo en la Universidad de Girona. El formato fue un tanto distinto a los habituales. Partió de un texto que planteó Cristóbal Cobo para iniciar el debate y se complementó con las visiones que compartí junto a Fernando Galán, de la European Students Network. El vídeo íntegro de la sesión se puede consultar en la web de Univest (con la intervención de Cristóbal Cobo, por un lado, y la nuestra, por otro).

A continuación, incluyo el documento que utilicé como apoyo a mi exposición:

De igual forma, me permito insertar aquí un documento de Cristóbal Cobo que ayudará a seguir su intervención. Contiene vídeos y datos que resultan interesantes para el debate (ver vídeo).