Archivo de la categoría: Educación

ContracaMpaña

marcaM.jpg
La campaña publicitaria de Movistar se ha colado en las páginas de información. Así lo demuestra el blog Merodeando con una portada de Marca. Este diario no es el único que se ha prestado a los cantos de sirena publicitarios. Creo recordar haber visto esta misma estrategia en alguno de los gratuitos durante la semana pasada. Las reacciones no se han hecho esperar en la blogosfera y ya ha surgido una contracampaña a la propia publicidad de Movistar.

La frontera entre publicidad e información ha sido tradicionalmente motivo de pugna entre la redacción y el departamento comercial en un medio de comunicación. La solución solía pasar por el consenso en una serie de pautas diseñadas para ayudar al público a diferenciar los contenidos informativos de los publicitarios, como podía ser la maquetación en cuadros independientes o la firma en los publireportajes. En los últimos años, sin embargo, estamos viendo que la habilidad de los departamentos de marketing por ofrecer puestos más arriesgados y golosos a su cartera de anunciantes está en continuo desarrollo. Cuanto más cercana a la información, cuanto más integrada en la misma, más eficaz parece ser la publicidad. Y más cara, por supuesto.

Hace unos años se hablaba del product placement como una de las técnicas más arriesgadas en televisión. Hoy se superan con guiones diseñados desde el comienzo con una orientación al marketing paralelo (por ejemplo, grupos de música que nacen en la serie y montan bolos fuera de ella, como ocurre en Los Serrano de Telecinco), con la revelación de datos de un programa “sólo durante la publi” (como en los reality shows de mayor audiencia), con la información que envuelve literalmente una publicidad en los magazines (por ejemplo, El País Semanal) y así un largo etcétera.

Actualización: Acabo de ver que también hablaban de la portada de Marca en Periodistas 21, en cuyos comentarios se aportan más datos sobre las apariciones de “esta M”.

Retirar publicidad por artículos negativos

La empresa Mark & Spencer ha decidido retirar su publicidad de una serie de diarios ingleses en descontento con algunos artículos que habían publicado sobre la firma.

En un entorno de prensa independiente y ciudadanos críticos, este podría ser un caso de movilización civil donde se defendiera la libertad de información y se castigaran las actuaciones del estilo de Mark & Spencer con caídas en sus ventas. Sin embargo, esta visión idealista se sumará de nuevo, presumiblemente, a la tendencia conservadora por parte de la prensa a no criticar a quien le da de comer.
Más información: PD y The Guardian (ambos requieren registro previo).

Blogs frente al absentismo del profesorado

En un reciente artículo sobre el uso de weblogs por profesores se destaca, entre otras ventajas más conocidas, su utilidad para evitar las bajas en profesores desmotivados que terminan por dejar la profesión en los primeros años de docencia. Mantener un weblog les podría servir, según este artículo, para compartir experiencias y darse apoyo muto. Hay que mencionar que esta observación está enfocada en la realidad estadounidense donde ser profesor no está tan reconocido económico y socialmente como en contextos europeos. Sin embargo, sorprenden las cifras que se manejan sobre el 30% de profesores noveles que abandonan en los tres primeros años de trabajo y que puede llegar a la mitad en las áreas más urbanas.

Por otro lado, esta publicación apunta a la posibilidad de que de los diez o quince millones de bloggers que escriben diariamente (no especifica si en el mundo o en EE.UU.) “sólo unos cientos de miles de ellos sean educadores”. No está de acuerdo con ello Will Richardson, analista de weblogs educativos y autor de Weblogg-ed.com, quien cree que estas estimaciones son demasiado optimistas. Según él, sería más realista suponer que son unos mil profesores quienes publican diariamente y quizás cuatro o cinco mil los que lo hacen con cierta frecuencia. Tampoco especifica si está hablando de EE.UU. o en general). En cualquier caso, no dejan de ser estimaciones más o menos optimistas sin base científica, mientras no haya mejores medios para tener una cifra real.