Ser “influencer” académico

Uno de los pilares de la ciencia es la garantía de replicabilidad, y para ello son fundamentales su apertura, la transparencia de sus procedimientos y la accesibilidad a sus resultados. De esta forma, su divulgación puede despertar interés y generar nuevo conocimiento.

Sin embargo, el circuito de la publicación científica va en otra dirección, pues cierra los resultados en una torre de marfil de acceso restringido a un público muy determinado, con un lenguaje en ocasiones demasiado técnico y con un elevado coste económico.

Cualquiera que quiera desarrollar una carrera académica sabe que no es suficiente con investigar y divulgar, si esto no sucede en ciertos circuitos de publicación que son los reconocidos por las agencias de acreditación del gremio. Es el famoso publish or perish («publica o muere»).

Internet y las redes sociales abiertas responden, por el contrario, a la misión última de la ciencia, y con mayor fuerza si cabe en muchas ocasiones, pues llegan a un público potencialmente más amplio, expanden las ideas, reconocen y refuerzan a los autores. Sirven, además, para aprender, mejorar y disfrutar, pues ofrecen un contacto más directo con la audiencia y una exposición más gratificante de un trabajo tradicionalmente demasiado solitario.

Los medios, las narrativas y los lenguajes que encontramos actualmente en internet permiten una divulgación más abierta, atractiva y accesible que reporta múltiples beneficios. Comunicar sobre lo que uno sabe y trabaja a través de las claves de la cultura digital es útil para encontrar y compartir recursos, mantenerse informados, incrementar la visibilidad, mejorar las habilidades de expresión, conectar con una conversación global, tejer relaciones profesionales y, en última instancia, contribuir a combatir la desinformación. [CONTINÚA LEYENDO].

Este artículo, del que se presenta únicamente la introducción, se publicó originalmente con el título “Publicar más allá del paper. Nuevos territorios para influencers académicos” en la revista Mosaic y se puede continuar leyendo allí de forma completa.