#MLEARNING Cuando el Caballo de Troya entró en el aula

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Un caballo de troya. Así es como se suele denominar al papel que juega la tecnología móvil por su condición de innovación disruptiva radical. La irrupción masiva de este tipo de tecnologías en la enseñanza, su expansión entre los alumnos, su capacidad de conectar con Internet, su multifunción multimedia, su portabilidad y su ubicuidad para fundir contextos formales e informales ha resultado en el mayor desafío para los modelos tradicionales de educación.

Artículo publicado en el libro “Tendencias emergentes en Educación con TIC” (Asociación Espiral, Educación y Tecnología, Barcelona 2013).

 

1. Introducción

Actualmente el desarrollo de la tecnología móvil (en la que entran los dispositivos, las aplicaciones y la conectividad de red) va de la mano de una serie de hábitos y prácticas de uso que están explotando las posibilidades de estas nuevas herramientas de bolsillo y que han hecho que se conviertan en verdaderas “prótesis” personales y profesionales.

La telefonía móvil ha sido la tecnología que con más rapidez ha penetrado en la sociedad a lo largo de la historia de las comunicaciones. En España ya hay más teléfonos móviles que personas, lo cual comienza a ser un patrón en todos los países desarrollados. Por tanto, podríamos considerar al dispositivo móvil como el principal medio de comunicación, información, entretenimiento y aprendizaje en todo momento y lugar, tanto en contextos de ocio como de negocio.

El informe Horizon Report, que cada año realiza una prospectiva sobre las tecnologías de mayor impacto en el campo educativo, incluía en 2010 como tendencias principales para los dos años siguientes el aprendizaje con dispositivos móviles junto con la computación en la nube y el aumento progresivo de contenidos en Internet. Sin embargo, en apenas un año, en la edición de 2011 esta tendencia escaló más puestos de lo esperado y se convirtió en la tecnología más inmediata.

Este contexto no surge de la nada, pues también se apoya en todo el aprendizaje previo usando la web 2.0, lo cual ha permitido que cualquier persona pudiera desarrollar un rol de productor y divulgar de manera gratuita sus mensajes y contenidos a un público potencialmente masivo en Internet.

Tradicionalmente este tipo de actividades se han venido desarrollando a través de ordenadores, pero contaban con la limitación de condicionar su uso a un espacio y tiempo concretos. Por el contrario, la introducción de dispositivos móviles de última generación con conexión a Internet deja de ser una tecnología más para convertirse en un medio de comunicación fundamental para la gestión de información, la consulta de contenidos, la producción multimedia y la interacción con otras personas.

En este sentido, parece haber cierto consenso en cómo la movilidad y la ubicuidad que introducen las tecnologías móviles están cambiando los hábitos de las personas en su forma de consultar y utilizar Internet, así como en la manera de comunicarse entre sí a través de las redes sociales. Por otro lado y desde un punto de vista social, el hecho de que los dispositivos móviles se extiendan como objeto de consumo doméstico y personal hace que su incorporación a las metodologías docentes adquiera mayor interés por parte del alumno y deba, por tanto, ser considerado por los profesores como un medio de especial atención para la enseñanza. Un niño, un adolescente o un profesional que ya utiliza en su ambiente familiar los dispositivos móviles crea necesariamente una expectativa de continuar su aprendizaje también con este tipo de entornos tecnológicos en los espacios formales.

El acceso permanente a la información en Internet, así como la combinación de aplicaciones de distinto grado de comunicación privada y pública (desde el chat, hasta el email, la autoría de un blog, la participación en redes sociales o la producción de fotos, audio y vídeo) son instrumentos de gran potencial para su utilización en cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje.

2. ¿Qué es el mobile learning?

El término “mobile learning” o “mlearning” no aparece con los smartphones y tablets, sino que se viene utilizando desde hace años, cuando se empezaron a explorar las capacidades educativas de los primeros dispositivos móviles con cierta capacidad de conectividad, como las PDA o los teléfonos con SMS. Sin embargo, no ha sido hasta la confluencia de tecnologías suficientemente maduras en el mercado (smartphones y tablets, además de redes 3G y markets de aplicaciones), y a su vez unidas a una adopción significativa de la web 2.0 educativa, cuando el momento de explosión del mobile learning ha tenido lugar.

Responder a la pregunta de qué es el mobile learning parecería sencillo: utilizar dispositivos móviles en los procesos de enseñanza-aprendizaje. Sin embargo, es mucho más complejo que eso. Si bien es cierto que la tecnología móvil en sí misma juega un rol fundamental, también lo es centrar la atención en la naturaleza ubicua de las interacciones que se generan entre los agentes activos en el proceso (alumnos, profesores, dispositivos, aplicaciones, contextos, etc.), así como en el desafío que la conectividad constante supone con respecto a las metodologías tradicionales que han estado basadas en una educación fundamentalmente individualista y memorística. Esto explica que la mayor parte de los informes y estudios sobre mobile learning coincidan en señalar a la tecnología móvil como el caballo de troya de la educación, por cuanto supone de elemento disruptivo que obliga a repensar la metodología de enseñanza en toda su amplitud: el rol del profesor, el diseño del trabajo colaborativo, la autonomía del alumno, los tiempos de actividad dentro y fuera del aula, la influencia del aprendizaje informal, etc. Seguir leyendo #MLEARNING Cuando el Caballo de Troya entró en el aula

Aprendizajes situados y prácticas procomunales

Una escuela en Holanda (Archivo en Flickr)

La educación es normalizada, jerárquica y homogénea, mientras que el aprendizaje siempre es encarnado, situado y local. La educación evoca los imperativos de la evaluación, la disciplina y el manual. El aprendizaje, sin embargo, hay que escribirlo en plural (educación vs. aprendizajes), hay que pensarlo como emergente (horizontal vs. distribuido) y hay que vivirlo como algo concreto (planes vs. prácticas). Nuestro trabajo se propone mostrar, mediante el análisis de unos cuantos casos representativos, cómo cambia nuestra imagen de la educación cuando la miramos desde la perspectiva del procomún. El procomún es un concepto que abre nuestra inteligencia a distintas formas de gestión de los recursos compartidos. Cuando lo referimos a procesos de aprendizaje evocamos procesos que son extramuros, conductas que son horizontales, organizaciones que son abiertas, estructuras que son recursivas y conocimientos que son inalienables.

Los casos que proponemos hacen evidentes estas diferencias y su relevancia para el mundo que habitamos. También queremos subrayar su peculiar relación con las nuevas tecnologías, pues no todo lo que se ha escrito sobre la escuela 2.0 es sinónimo de procomún. En fin, nuestro propósito es convertir la noción de procomún en un área de pruebas, una ámbito experimental, una zona en obras que nos ayude a entender la importancia regenerativa que para la educación tienen las estructuras informales, las prácticas extitucionales, la cultura p2p, las conductas DIY, las propuestas hackers, los entornos colaborativos y las comunidades emergentes.

Este texto forma parte del abstract del artículo “Aprendizajes situados y prácticas procomunales” que he escrito con una de las personas que más admiro intelectual y humanamente, Antonio Lafuente. El artículo se ha publicado en un monográfico coordinado por Mariano Fernández Enguita (@enguita) en la Revista de la Asociación de Sociología de la Educación RASE, Vol. 6 Nº 2. Mayo 2013 y se acompaña, entre otros artículos, de textos de Cristóbal Cobo y el propio Enguita.