Modos de ver la vida secreta de las palabras

Hace unos días vi la película La vida secreta de las palabras de Isabel Coixet, una autora que sigo desde que me enganchara con su estilo en Cosas que nunca te dije hace años.

No me decepcionó este último trabajo, a pesar de un final un tanto convencional para su línea. Sin embargo, me quedé prendada de un guiño que hace en mitad de la historia y que pasa prácticamente desapercibido. En un momento de la película, la protagonista posa unos libros encima del escritorio cuando llega a la planta petrolífera. Como si fuera uno de esos personajes de los tebeos de Ibáñez que entran en el cuadro sin hacer ruido, pude apreciar que un libro borroso de foco en el encuadre era precisamente Ways of seeing de John Berger.
En los créditos constaté que no era una mera casualidad, sino una clave importante para comprender la historia: Coixet dedica la película a Berger con una cita del libro.

Fragmento de Ways of seeing en inglés.

Uso de Internet en el Katrina

Trece millones de norteamericanos donaron dinero a través de Internet para paliar los daños de los huracanes Katrina y Rita. Esta es la primera conclusión del último informe del centro Pew, Online Donations.
Este estudio también analiza el uso informativo de Internet en aquellos días y subraya que, aunque cerca de la mitad de los internautas buscaron información online sobre los huracanes, en su mayoría en MSM o mainstream media, uno de cada cuatro se dirigió a blogs para documentarse sobre el tema.

Manifiesto por la Radiotelevisión Pública

La Asociación de Usuarios de la Comunicación, junto a otros colectivos, está promoviendo un manifiesto en defensa de la Radiotelevisión pública. Cualquier persona interesada en sumarse a esta iniciativa puede comunicar su adhesión al manifiesto (disponible en pdf) a través del correo de la AUC auc@auc.com.

El texto del manifiesto es el siguiente:
(pulsar el enlace para continuar) Seguir leyendo Manifiesto por la Radiotelevisión Pública

Televisión y participación

Mañana comienza en Huelva el Congreso Hispanoluso “La televisión que queremos” organizado por el Grupo Comunicar. Hasta el próximo domingo participaré en esta convocatoria, por lo que es posible que no pueda escribir aquí hasta entonces.

Dejo mientras un artículo que escribí el julio con motivo de este encuentro (también en pdf):

HACIA UNA TELEVISIÓN MÁS PARTICIPATIVA

Introducción

Las innovaciones tecnológicas de los últimos años están provocando cambios sustanciales en el modelo de comunicación de las grandes cadenas de televisión que afectan a su relación con la audiencia, con la publicidad y con sus propios profesionales. Algunos de estos cambios tienen que ver con la proliferación de Internet y de los nuevos canales de oferta televisiva, así como con el creciente papel activo por parte de la audiencia:

«Los medios de masas buscan el mínimo común denominador para llegar al máximo de público. Afloran en el centro: de la audiencia, del mercado, de la política. Sin espacio para la imaginación, la rebeldía y la visión radical. Viven satisfechos en el paraíso de lo políticamente correcto, apostados en la normalidad y rebajando su cuota de enfrentamiento con el poder, los anunciantes y parte del público, adormecido entre la publicidad y la vida remedada en un reality show» (Varela, 2005).

Las televisiones ven que el modelo unidireccional de comunicación sobre el que se han asentado desde su nacimiento se encuentra en crisis. Sus índices de audiencia han de competir con nuevos medios alternativos que se están desarrollando en Internet. Los blogs, videoblogs, wikis y otras herramientas de colaboración en la Red favorecen que cada vez haya más actores en el proceso de comunicación social que quieran hacer oír su voz. Estas herramientas de participación posibilitan, por un lado, la aproximación entre las fuentes de información y sus destinatarios, y por otro, el intercambio de roles entre ambos elementos del proceso de comunicación. La televisión, como medio de comunicación social, ha de ser consciente de este fenómeno y experimentar nuevos modelos de participación con su público.

Los ciudadanos quieren dejar de ser telespectadores y pasar a coproducir la televisión que consumen. Para ello se ven capacitados por nuevas tecnologías como la telefonía móvil y la integración de cámaras de vídeo digital que les permiten ser narradores de excepción de su propia experiencia. Algunos acontecimientos periodísticos de los últimos meses, como el desastre del tsunami en Asia y los atentados de Londres, han demostrado el valor de la contribución de los ciudadanos como «reporteros ocasionales».
Seguir leyendo Televisión y participación