Un "madelman" engaña a las agencias de prensa

Las grandes agencias de prensa, supuestas garantes de nuestro acceso universal a la información, han debido de hacer algo mal en su trabajo. Ayer distribuyeron una imagen de un marine estadounidense secuestrado en Irak, que resultó ser la foto de un muñeco “madelman”. La noticia fue difundida por grandes medios de prensa, entre ellos elmundo. es en su edición de ayer martes.


Pie de foto de elmundo.es: A la izquierda, la foto enviada por las agencias. A la derecha, el muñeco ‘Cody’. (Foto: REUTERS)

0 pensamientos sobre “Un "madelman" engaña a las agencias de prensa”

  1. Debemos educar seres críticos que no sean manipulables por las noticias. Y que sobre todo distingan lo real de lo virtual.

  2. El eterno dilema de ser los primeros en informar o contrastar y analizar la información que se recibe. Vivmos en una sociedad mediatizada y los medios se han convertido en agentes activos que ya no sólo informan sino que nos interpretan y dan su propia visión.
    La reflexión no está tanto en pq se ha transmitido esa imagen que podía confundir, sino cómo los agentes externos que han hecho llegar esa imagen sabían perfectamente la dosis de repercusión que provocaría y por tanto cada vez más los medios en vez de informar, se están convirtiendo en agentes trasnmisores ya no de su propia “ideología”, sino de la de terceros que conocen el código “informativo” para hacer pasar su ideología directamente a través del intermediario masivo que son los mass media.

  3. Obviamente los medios son agentes transmisores y cualquier grupo que conozca sus debilidades y su ansia de ser los primeros en dar una información, pueden utilizarlos en su propio beneficio. Esto ha ocurrido siempre y no es nada nuevo que el grupo islamista que colocó esa foto en su web haya conseguido verlo replicado en todos los informativos del mundo. Lo grave es que las agencias de prensa no utilicen mejores instrumentos de contrastación de noticias y tan grave también que los medios de comunicación no apliquen cierto sentido común a lo que les llega de las agencias. Los ritmos son tan vertiginosos que ya no hay reflexión sobre qué me llega y por qué lo emito. Simplemente lo emito porque lo está emitiendo todo el mundo. Y más curioso aún: cuando se detecta el error, todas las cadenas emiten la rectificación en forma de espectáculo sin hacer ni un atisbo de autocrítica a su papel en el proceso. Se hace broma del suceso, pero nadie invita a la reflexión sobre lo que supone el fondo de lo que ha ocurrido. Así como nos ha ocurrido con un madelman, nos puede ocurrir / y nos ocurre a diario con cualquier otro tipo de información.

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