Archivos de la categoría Alfabetización digital

¿Cómo verificar contenidos online?

Las noticias falsas no tienen nada de nuevo, pero cuando el propio presidente de Estados Unidos aúpa en la agenda a la postverdad y la velocidad de las redes sociales actúan de estopa para los pirómanos de la mentira, estamos ante una situación especialmente crítica.

Sobrevivir en este mundo hiperconectado requiere que dispongamos de una fuerte actitud escéptica ante la información que nos llega, así como de habilidades de filtrado y herramientas de verificación a nuestro alcance para navegar entre bulos y manipulaciones.

Fuente: The blue diamond gallery, CC by-sa
Fuente: The blue diamond gallery, CC by-sa

Este ha sido el objetivo del curso Verificación Internacional de Contenidos en Redes Sociales que realicé la semana pasada en la Asociación de la Prensa de Madrid de la mano de Myriam Redondo, gran especialista en periodismo internacional y en verificación. Un curso muy interesante donde nos enseñó a rastrear fotografías y vídeos, a localizar tuits por zonas geográficas o a incorporar operadores de precisión en los buscadores. Como persona generosa que es, y lo digo con convicción porque la conozco desde hace muchos años, Myriam acaba de abrir sus notas para que todos podamos aprender con materiales tan útileshttp://www.globograma.es/verificacion-periodismo-internacional/

Jornadas Be Mum and Dad

Un grupo de madres emprendedoras y con ganas de aprender más sobre las oportunidades de la red se reúnen para intercambiar experiencias en las Jornadas Be Mum & Dad desde hace dos años en EOI. Con motivo del siguiente encuentro el 25 de febrero, hace unos días Lidia Nieto, anteriormente directora de la revista Bravo, me hizo una entrevista que han publicado en su blog y de la que extraigo un destacado por si queréis leerla completa:

“Si has escogido lo que te motiva, lo que se te da bien, lo que te gusta y lo haces con mucho mimo, cuidando una estrategia y sabiendo usar las redes sociales para acercarte a la gente que quieres, entonces tendrás tu recompensa”

El profesor como aprendiz constante

El viernes estuve en la Universidad de Deusto en Bilbao para conocer las experiencias que están llevando a cabo los centros de Kristau Eskola en sus III Jornadas de Aulas Innovadoras. Fue además una gran oportunidad para volver a encontrarme con buenos amigos como Isidro Vidal, Josu Garro, Berta Martínez, Lorena Fernández y un Josi Sierra que precisamente acudía esa misma tarde a un encuentro de Aprendices (me emociona que sigan adelante con ese proyecto después de tantos años y tan fieles al wiki). Josi, siempre pegado a su cámara, aprovechó la casualidad para grabarnos a Mercé Gisbert y a mí hablando sobre mujer y brechas de género en un vídeo que pronto publicará.

Pero volviendo a las jornadas, mi intervención giró alrededor de la necesidad de convertirnos como profesores en aprendices constantes, de desarrollar las pautas del aprendizaje en red (autónomo, social, experiencial, colaborativo, abierto, etc.) como algo fundamental para afrontar el dilema de nuestra época que Peter Senge llama “aprender lo que no sabemos”, para ponernos al lado de nuestros alumnos y atrevernos a caminar con ellos como buenos peregrinos digitales.

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Pero sin duda el mejor resumen es esta síntesis visual que con tanta habilidad hizo Garbiñe Arralde desde la sala y que inmediatamente compartió en Twitter.

Me maravillan estos ejercicios de visual thinking y creo que es una competencia que deberíamos aprender y ejercitar en nuestro día a día como parte de una alfabetización básica.

Memoria gráfica y mudanzas digitales

Nora va a hacer dos años dentro de poco y un terabyte de información. Si ya tenía cierta tendencia a ser un Diógenes digital con mis archivos de trabajos de universidad, artículos, borradores, clases, conferencias, fotos de viajes, etc. la llegada de un bebé ha desbordado todas mis capacidades de preservación digital en esta época de incontinencia móvil.

No tenemos remedio, acumulamos y acumulamos sin parar. Entre el “porsiacaso” y que borrar parece un crimen, se nos van llenando los discos duros y nunca volvemos sobre el material porque ya estamos a punto de hacer la siguiente foto, el siguiente vídeo.

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En mi vida digital he pasado por muchas mudanzas de soportes, copiando de aquí a allá hasta la siguiente obsolescencia programada. De los discos de 5 y cuarto del primer IBM Activa a los de 3 y medio con los que hice la carrera, de los CDs y DVDs sin posibilidad de regrabado del comienzo de mi carrera profesional a los ZIP. Y así pasando por las cintas de vídeo de 8mm de la adolescencia, los Betacam con mis proyectos en la escuela de Cine y TV de UCLA que nunca tuve dónde reproducir por la incompatibilidad de sistemas NTSC y PAL, las diapositivas de los viajes, los miniDV con los que hacía prácticas con mis alumnos en la Carlos III, las cintas de audio con entrevistas de la tesis…

Por no hablar de los reproductores que se han ido quedando por el camino. En este caso, un bebé también es una buena excusa para desprenderse sin demasiadas contemplaciones emocionales. Con más de 8 meses de embarazo y ante la necesidad urgente de hacer hueco en casa, vendí los reproductores de DVD y VHS en un Cash-converter (30€, no me llegó ni para el taxi). Había que sacrificarlos: años sin uso y mucho tiempo con el ordenador conectado a la televisión a falta de smartv. Atrás quedaron también películas VHS que acabamos donando y DVDs que se libraron por el momento de la quema y están en casa de los abuelos, donde no hay fibra y por si algún día nos apetece ver una película offline (o hasta que se llene el desván y haya que empezar un nuevo desapego).

Y así, me pregunto si no necesitaremos de más espacios públicos donde disponer de viejos reproductores, como el RePlay que construimos en Medialab hace años para rescatar imágenes del olvido e incluso un proyecto de gran Biblioteca Nacional de la memoria doméstica para almacenar la cotidianidad gráfica del día a día

 

Guías para proyectos colectivos de aprendizaje informal

¿Cómo empezar a hacer un huerto urbano? ¿Sabría una escuela hacer una intervención pedagógica en el patio? ¿Hay algún método sencillo para documentar un proyecto? ¿Quién nos cuenta qué pautas conviene seguir para organizar una Asamblea?

Nada de esto se evalúa en un informe PISA, pero eso no impide que sean aprendizajes colectivos de gran valor. Llevamos mucho tiempo diciendo que lo comúnmente conocido como curricular, esa estructura disciplinar que estructura el mundo a aprender formalmente en materias como Lengua, Matemáticas, Ciencias, etc.  se nos queda corto. Por un lado, tenemos las múltiples catalogaciones de saberes necesarios para el siglo XXI más centrado en competencias que en contenidos: aprender a aprender, pensamiento crítico, trabajo colectivo, etc. Y por otro, un movimiento que nos invita a explorar los saberes propios de la calle, del aprendizaje informal, de lo experiencias, de lo contextual y de lo urbano, ya sea bajo el liderazgo de laboratorios ciudadanos o en ámbitos autoorganizados. Ahí se enmarca el esfuerzo de conceptualización que Antonio Lafuente, gran pensador y para mi suerte también amigo, lleva años haciendo en este terreno (aquí ya escribimos algo en esa línea).

Lo más interesante de su trabajo no es solo la capacidad para poner en palabras y crear imaginarios colectivos que nos ayuden a visualizar ese otro mundo más abierto, social y conectado, sino su implicación en las cosas del hacer: asumiendo el esfuerzo de llevar la teoría a la práctica y de conectar el Aula con el Mundo.

Llegó el momento del CÓMO: Guías para pasar a la Acción

imagen principal de la guía 'Cómo hacer una radio'imagen principal de la guía 'Cómo hacer un huerto urbano'imagen principal de la guía 'Cómo hacer un espacio maker'imagen principal de la guía 'Cómo hacer un paseo de Jane'imagen principal de la guía 'Cómo hacer un crowdfunding'imagen principal de la guía 'Cómo hacer un festival'imagen principal de la guía 'Cómo documentar un proyecto'imagen principal de la guía 'Cómo hacer-un-banco-de-semillas'imagen principal de la guía 'Cómo hacer-un-prototipo'imagen principal de la guía 'Cómo hacer una asamblea'imagen principal de la guía 'Cómo intervenir un patio escolar'imagen principal de la guía 'Cómo hacer un mapeo colectivo'

En La Aventura de Aprender hace tiempo que nos enamoramos de los proyectos en vídeos de experiencias que resultaban especialmente inspiradoras. Pero faltaba un paso más: destilar sus métodos, descifrar su código fuente, extraer su aprendizaje más tácito para consolidar su conocimiento y construir manuales que sirvieran para replicar sus hallazgos. Pura ciencia ciudadana en marcha.

Para ello nacen estas guías, que bajo la didáctica del CÓMO nos enseñan a hacer un huerto urbano, a diseñar un paseo antropológico por la ciudad o a montar un banco de semillas. Y nadie mejor para contarnos cómo hacerlo que los expertos de cada ámbito. Así colectivos como Zemos98, Basurama o y ColaBoraBora, entre muchos otros, han hecho un ejercicio de introspección para aprender de sus propias prácticas y de forma generosa definir un método para que otros puedan copiar sus recetas y con ello seguir construyendo conocimiento compartido.