¿Qué cambia al leer y escribir en línea?

¿Qué cambia al leer y escribir en línea? 

Notas de apoyo para la mesa redonda del mismo título en las Jornadas de leer y escribir en español en la red de la Fundación Comillas, 15 y 16 de diciembre de 2011. Compañeros de mesa: Daniel Cassany y Boris Mir. Y excelente resumen de Fernando Trujillo en su blog.

Lectura complementaria: Artículo Personismo de portada en la fragmentación del ecosistema mediático (PDF). Revista Sphera

Entendiendo “en línea” más allá de lo online y hacia la ubicuidad….

 

CAMBIA el público, el contexto, el género, la autoría, el soporte, la tecnología de escritura y lectura

NO CAMBIA la necesidad humana de comunicarse, de informar e informarse, en un sentido reflexivo, de sentirse comprendido, acompañado, reconocido, etc.

Así enunciado parecería que todo cambia y nada cambia, lo cual nos dificulta avanzar en el análisis.

Pero fijémosnos para comenzar en dos categorías universales: tiempo y espacio.

En el ámbito de la lectura y escritura analógica, la secuenciación, el turno, el tempo entre uno y otro, condiciona las formas de leer y de escribir mucho más de lo que lo puede hacer la escucha y el habla. De igual forma lo hace el espacio, tanto el de lectura como el de escritura, que no tienen por qué coincidir y que en realidad raramente coinciden.

Estas dos proyecciones, y en cierto modo distancias, favorecen formas propias de reflexión, de introspección, de modulación, de conceptualización, etc.

Leer y escribir en línea, online, siempre conectados significa sincronía, encuentro e interacción en tiempo real, pero también en espacio real: el espacio digital. Hablar de “en línea” es cada vez más hablar de “oralidad”. Aunque los bytes tomen formas de letras, sonidos o imágenes, fijas o en movimiento. Aunque sean decodificadas y por tanto leídas en lugar de escuchadas, no deja de ser una interacción más oral que escrita.

Cierto que hay medios digitales no sincrónicos en un sentido estricto (blogs, webs, etc.) pero la evolución de la red avanza hacia los medios más ubicuos: las redes sociales, esto es, comunicación al instante en cualquier momento y en cualquier lugar.

 La web 2.0 es fundamentalmente comunicación y comunicación social. Pero cada vez más oralidad, una oralidad que escribe la nueva narrativa social a partir de huellas digitales.

En línea / En directo: estamos en el aire!!! Este mismo texto es distinto si lo escribo en un procesador de textos, que en el borrador del blog, que en ideas intermitentes en Twitter. Escribir en público es una forma de pensar.

Dibujar constantemente las fronteras: entrando y saliendo de espacios, patios y plazas: personal-profesional, privado-público, etc.

Metadatos, metainformación: el contexto de lectura, de lo que se lee y de cómo se lee, está enriquecido por mucha información que lo envuelve pero que muta constantemente, que no tiene por qué ser la original, de origen, ni en signos paralingüísticos ni en criterios editoriales. Leer en Flipboard, leer en Currents Google… genera una mezcla auto-organizada de contenido fuera de contexto, con nuevas disposiciones gráficas, con mezcla de autores, etc.

Narrativa constante y fragmentada: intermitente, con distintos grupos, con distintas tecnologías. Veo, siento y necesito compartirlo. Una foto, un mensaje, en twitter, en facebook… De la postal analógica al check-in en foursquare.

Velocidad emocional: a un golpe de yema de dedo, del pensar, del sentir, al comunicar inmediatamente.

Nuevas formas de leer y escribir el mundo: TWITTER

Historia social a partir de las narrativas personales. Del qué estás haciendo al qué está pasando.

Donde leer es escribir: consumimos información a partir de su marcado y redifusión RTs, de su traza pública, de su organización, etc. Leer es decir que hemos leído.

Privado-público: sensación de intimidad, decir a todos y decir a unos pocos.

¿Efímero? HEMEROTECA social. Twitter no está diseñado para su archivo.

Superficialidad: como bisagra y pegamento de la socialización. Superficial también la forma de interactuar con los dispositivos, deslizamos el dedo.

Todo esto conlleva necesariamente una serie de determinantes y consecuencias que condicionan la competencia necesaria para “leer y escribir” en línea, esto es, también “escuchar y hablar” en línea:

SER conscientes y HACER un uso estratégico de la libertad y responsabilidad que conlleva la lectura y escritura en línea.

Incorporar como elementos importantes del proceso comunicativo: la inmediatez de la respuesta, la replicabilidad del objeto digital, la transparencia del proceso, la viralidad en la difusión, el diy-diwo, el remix, el beta constante, etc.

¿Estamos preparados y preparando para una oralidad que deja huella digital?

5 pensamientos sobre “¿Qué cambia al leer y escribir en línea?”

  1. Totalmente de acuerdo, la necesidad de comunicarse va a estar siempre ahí, lo único que cambia es como lo hacemos y seguramente plantearse como lo haremos en el futuro.

  2. Totalmente de acuerdo. La necesidad ahí está. Sin embargo, la manera es la diferencia, y no es mucha. De igual manera nos expresamos y comunicamos. Incluso lo hacemos a veces mejor en línea que en persona o en una hoja de papel. Es cuestión de costumbres.

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