José Luis Brea: La era de la e-image

La semana pasada José Luis Brea, profesor de Estética y Teoría del Arte en la Univ. Carlos III, habló sobre La era de la e-image. Nuevos regímenes escópicos en el Medialab-Prado de Madrid. En su charla, Brea presentó un avance del trabajo en su próximo libro donde pretende hacer una historia de la evolución de las eras de la imagen desde la imagen-materia (pictórica), pasando por la imagen-movimiento (cine) y llegando finalmente a la imagen-electrónica.

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  • Dejo aquí mis notas al vuelo sin más validez que la de unos apuntes descosidos y que en ningún caso reflejan la literalidad de su exposición. Para mayor fidelidad en sus palabras, tenéis el audio de la conferencia (dos horas, una de charla y otra de debate con el público)

APUNTES DESPEINADOS SOBRE La era de la e-imagen

La producción de la imagen está generando un cambio de episteme donde la realidad es generada por las propias formaciones discursivas.

La imagen electrónica se diferencia fundamentalmente de las dos eras anteriores, imagen-materia (pictórica) e imagen-movimiento (cine), en las siguientes características:

1. No están asociadas a un tiempo y espacio. Pierden la condición de representar una especie. Sólo se representan a sí mismas. Recuperan la capacidad de las imágenes mentales y de las formas fantasmales, espectrales. No son imágenes-tiempo porque tienden a desaparecer, no se quedan en el mundo. Las imágenes-materia se producían para quedarse. Las imágenes electrónicas abandonan el mundo material pero se cargan de una potencia mental que mediatiza nuestra relación con el mundo en las economías del deseo.

2. No necesitan de un lugar para producirse, impresionarse ni para consumirse. Son ubicuas. Para que se den en el mundo no es necesario darles un lugar. Se producen de una manera infinitamente producible. Pierden el carácter que las definía como singulares. No hay diferencia entre original y copia. La imagen-movimiento, la imagen fílmica, se produce desde la identidad de la diferencia, de reconocer identidad entre los pasos de cada fotograma que es distinto con respecto a los adyacentes.

3. Abre a conexiones no historicistas. Habla de la diferencia por la diferencia. El tiempo no está exigido a cumplir con el movimiento.

4. Memoria RAM. No es memoria de archivo, de restitución del pasado en el presente (memoria ROM). La memoria RAM es memoria gestora de red, generativa, permite saltos en la narración en un sistema rizzomal.

5. Potencial cognitivo. No promete eternidad e individuación, ni salvación a través de la Historia. Tiene el potencial de las economías de la diferencia, de poder tratar con lógicas borrosas.

6. El modo de recepción no es el modo individual (cuadro) ni el simultáneo colectivo (cine), sino que es asincrónico. Es una recepción pull, de solicitud, de demanda. Forma colectividades no homogéneas, no masas, sino sujetos partícipes que forman estructuras múltiples. No están restringidas a la ubicación y tampoco a un número de objetos determinado.

7. Su estatuto es el fin de la separación entre producción simbólica y producción de riqueza, industrial. El resultado es un doble movimiento: de la economía que se hace “cultural”, “simbólica”, que se apropia de las formas de producción narrativas (religión, identidad, etc.) mientras que la economía simbólica está perdiendo credibilidad. El capitalismo está transformando la economía haciéndola “cultural” y “simbólica”.

8. Modelo de sujeción. La imagen-materia produce sujetos individuales. La imagen fílmica produce sujetos públicos, la identidad de una sociedad cosmopolita y pacificada. La imagen electrónica no es el yo, ni la identidad, sino un sujeto-individuo, incompleto, con necesidad de reconocer al otro, que reconoce su fragmentación. Es un territorio a construir, como resultado de las prácticas. Son sujetos que tienen la sensación de que construirse es un encargo, no un destino.

9. Modelo de circulación. En una economía de la abundancia, el modo de producción del capitalismo cultural está centrado en las experiencias ligadas a la circulación de bienes que no son fungibles. El capitalismo no desarrolla su propia lógica, sino que ha absorbido sus críticas y se ha transformado integrando los modelos de las críticas de la resistencia.

Para cada uno de estos regímenes escópicos tiene mayor o menor sentido un tipo de práctica.

Los estudios visuales deben orientarse al estudio de la vida pública de las imágenes.

Paradigmas escópicos:

1. Imagen-materia: Omnividencia.

2. Imagen-movimiento. Desocultación. Como si en las imágenes hubiera siempre algo más, que hay que saber leer e interpretar.

3. Imagen-electrónica. Hipervisibilidad. La visión total. Frente al potencial panóptico que permite la tecnología, el capitalismo también interviene aquí regulando lo que se puede ver y lo que no se puede ver (a través de la vigilancia y el control).

Regímenes escópicos:

1. Imagen-materia: Teológico, cristiano

2. Imagen-movimiento: Ilustración, promesa de salvación por la Historia como progresos de emancipación. El sueño ilustrado entiende la Historia como salvación de un sujeto pacifico.

3. Imagen-electrónica: Biopolítica. La forma en que se ejerce el poder no es obligando o castigando, sino intercediendo en las formas de experiencia, de autonomía afectiva. A través de las prácticas de consumo estamos produciendo al sujeto en el proyecto de autofabricarse, como una multiplicidad fragmentaria que se constituye de manera puntual, no orgánica.

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