Dale una máscara y te dirá la verdad

Recuerdo que en la charla que dio Juan Martín Prada sobre EGLO(b)LOGÍAS en el Medialabmadrid en marzo citó a Nieztsche diciendo algo así como “dale una máscara a una persona y te diré la verdad”. Hablaba del anonimato y los blogs, de subjetividades, de representación, de la identidad refugiada.

Me ha venido a la cabeza al leer esta noticia sobre cómo el New York Times ha desenmascarado al blogger que hacía la parodia de Steve Jobs: “lo ha conseguido comparando escritores con su perfil: novelista y escritor de una revista económica“. Es curioso cómo en la mentira dejamos el rastro de la verdad, ese hilo consciente que espera a ser tensado. Es parte del juego, del placer de jugar. No se vuelve al lugar del delito cuando nunca se fue de allí.

0 pensamientos sobre “Dale una máscara y te dirá la verdad”

  1. Bueno, el valor de una verdad depende de quién la diga. Por tanto, la verdad de un enmascarado nunca es lo mismo que la verdad de un desenmascarado.

  2. El blog del falso Steve era una pseudomentira, pues su autor deseaba que se conociera la verdad. De ahí la extrañeza del mismo al ver lo que tardaban en descubrir su identidad.
    Por lo que he leído era una mentira con intención propagandística-comercial, no en vano ya hay proyectada la publicación del libro basado en el blog.
    Era todo una mentira. Un juego, al fin, pero con intereses económicos.

  3. Hola (creo que el otro día no saludé 🙂 )

    Parece que te preoucpa mucho la estética (puesta en escena), y ver en ella cierta ética… yo creo que son dos cosas muy distintas y no siempre se buscan y se encuentran unidas, y, ¿tienen que ir unidas? lo bello es bello (apreciación sujtevia individual o colectiva), no porque sea ético, sino bonito.

    Es interesante ese enfoque de ver cierta ética en lo estético, lo pensaré.

    Besos

  4. Hola a todo y feliz Verano a todos!
    Debo decir que estoy totalmente de acuerdo con Martín Prada… La posibilidad de re-crearse en la blogósfera da a los autores una libertad de expresión mayor que la que se posee en la vida cotidiana. Sumada a un espacio lúdico, de mostar una nueva personalidad. Creo también que en estas situaciones los autores hablan más de sí mismos, es decir parto de la base que no se pueder crear nada que no esté en uno… tal como los pintores al hacer un rostro están siempre trabajando en base al autorretrato, aunque sea de manera inconsciente. Cualquier constructo viene del del imaginario escencial del autor… 🙂

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