Falta de autocrítica en la blogosfera

Falta sentido crítico en/sobre/por/para/con la blogosfera en/sobre/por/para/con la blogosfera.

Adolfo se pregunta por qué estamos celebrando todavía a la criatura. Es posible que estemos infantilizando su proceso al no cuestionarnos su maduración.

En esta criatura que se autopercibe como una alternativa a los modelos de comunicación tradicional, vemos cómo se repiten viejos vicios y fantasmas manidos del mundo offline que ahora renacen con mayor capacidad de impacto al aprovechar el factor de novedad y alcance de los nuevos canales y herramientas. Cada vez es más patente la confusión entre Publicidad/Propaganda e Información y entre lo Verídico y lo Verosímil. Vivimos en una esquizofrenia informativa…

Redundancia de congresos sobre blogs
Los blogs están de moda y eso ya justifica estipendios. Probablemente sea muy útil para los organizadores, pero si nos preguntamos por la aportación última al conocimiento, ¿qué hay de nuevo en idénticos congresos con idénticos programas y con idénticos interlocutores? Y si lo interesante parece ser que es lo que viene después, la conversación real cuando se bajan de la tarima y se toman unas desinhibidoras cervezas con los asistentes ¿por qué institucionalizarlo de congreso y emular modelos tradicionales? ¿No es tan renovadora y revolucionaria la blogosfera? ¿No será que tenemos una gran necesidad de socialización pública (ya sea en los blogs, su ocio como valor añadido cuando en realidad es al contrario y necesitamos intelectualizarlo?

Seudopatrocinios y seudopublirreportajes. Compradores de siempre metidos a bloggers o comprando bloggers

Compradores de voluntades -políticos-, compradores de atención -publicidad- o cualquier tipo de compradores. Porque el problema no viene sólo de los sospechosos de siempre (políticos, grandes empresas, etc.), sino de los propios bloggers que entran ingenuamente en el negocio de la información al calor de sus encantos (independencia comprometida por regalos de empresas, gadgets, libros, viajes, etc. ). El problema no radica sólo en que oculten sus “servidumbres”, sino en que ni siquiera lo perciban como un problema.

Publicidad contextual

¿Dónde queda aquello de separar línea comercial y editorial? Y pongo un ejemplo que salió de una charla el otro día: Un blog con consejos saludables que toca un tema de gran alcance y se beneficia de una publicidad “contextual” cuyos métodos no son tan saludables. Concretamente, escribir sobre dietas sanas y dejar que Adsense haga el resto, esperar a que ese público desesperado por quitarse unos kilos sucumba por los cantos de “Adelgace en tres días”. ¿Conflicto ético o moral?: no sabe/no contesta.

Participación
Participar no significa dejar que la gente se exprese en los comentarios. Eso no implica diálogo en sí mismo, puesto que no deja de constituir un modelo vertical (yo hablo arriba y vosotros vociferáis abajo). Y tan abajo que es un murmullo cuyos sonidos no llegan a la atalaya. Conversar supera el concepto de diálogo y requiere de la actitud de escucha y negociación de ideas. De esto parece haber poco en los blogs. Si no hay capacidad de modificar el mensaje, negociar el discurso, no hay participación.

Egos buscando su masa cautiva
Distintos criterios de medir la conversación. Hay quienes se tiran de los pelos cada vez que sale un nuevo ranking, defendiendo su mejor índice en Technorati o su popularidad en número de visitas. Buscando modelos masivos, cuantitativos y no cualitativos. Lo de siempre.

Tener un blog no te hace más abierto, transparente y participativo. El medio no está transformando el mensaje y el mensaje tampoco parece estar transformando al medio. ¿O sí? ¿Cuándo? ¿En qué contextos? ¿De qué manera? ¿Qué discursos se manejan? ¿Qué valores? ¿Cómo se regulan?

¿Qué nuevos elementos suscitan? Sobreexposición pública, redundancia informativa, fronteras de lo público y lo privado, cuestiones sobre credibilidad y ética, etc.

Empecemos a estudiarlo…

Actualización: Se me había olvidado enlazar este interesante post de Quim Gil Quién lidera el “nuevo” periodismo y un artículo suyo en Telos donde también habla sobre el periodismo en Red.

Actualización 8-10-06 | Sigue el debate: Mmadrigal, Juan Freire, Netoratón y Alberto Ortiz.

[tags]credibilidad, crítica, splog, blogosfera, ética[/tags]

0 pensamientos sobre “Falta de autocrítica en la blogosfera”

  1. Estupenda reflexión: resumen y avance. Da gusto leerte.
    Quizá podamos explicar el momento en que estamos a través del famoso ciclo hype de Gardner respecto a la tecnología. Estamos aún en fase de subida meteórica. Probablemente detrás venga una caída tan hermosa como el ascenso. Entonces habrá que rebuscar dónde está realmente el lugar del blog. Para mí la fase de maduración tendrá que ver con una segmentación de contenidos y públicos.
    Pero ahora todavía estamos en la explosión. De momento seguimos experimentando con el juguete y a veces parece que se nos puede ir de las manos. Pero no cabe duda de que el juguete empieza a ser relevante en la vida cotidiana.
    Un saludo,
    Julen

  2. Hola Tíscar, excelente reflexión

    No sé si tengo la suerte o la desgracia ya de ser un periodista tradicional desde hace algunos años. Lo que tengo claro es que raro es el recién licenciado en periodismo sepa cuáles son las fuentes de corrupción de los valores que le han tratado de inculcar sus profesores durante cinco años. Sólo al cabo del tiempo se da cuenta, un proceso que experimenta ahora el mundo blog.
    Qué hacer cuando llega un regalo a una redacción; cuando Microsoft o el Banco Santander te invitan a una comida de prensa; cuando te invitan a un viaje o si una marca te presta un coche durante un mes; cuando vas a una rueda de prensa y te regalan un pendrive o un teléfono móvil que cuesta 500 euros, cuando en navidades llegan docenas de cajas de vino para el director y unas cuantas cajitas de bombones para los redactores… Sólo cuando un jefe te dice: “contrasta bien ese dato y si no estás seguro no lo publiques…” o salen las expresiones “no podemos jugar con el pan de nuestros hijos”, como he oído alguna vez, o “muchas de estas empresas que aparecen en tu reportaje son anunciantes nuestros…”.
    ¿A dónde voy?… Sólo sabes que todo eso existe cuando lo vives y algo así sucede ahora mismo en el maduro mundo del blog, ahora que hay blogueros influyentes, una vez que su capacidad de influir parece demostrada. Ahora que el blog padece los mismos males que los medios de comunicación tradicionales llega la hora de la crítica y de, como en otros canales de comunicación, separar el grano de la paja, la publicidad de lo interesante. Y a jugar.

    Salud
    J. F. L.

  3. Para quienes venimos de las ciencias sociales, además del periodismo, hay algo básico: analizar lo que los agentes sociales dicen de sus propias prácticas es el puntio de inicio de todo el análisis. Pero no es nunca el análisis en sí. Jamás se debe aceptar ni asumir como propio el punto de vista de los agentes interesados en cierta legitimación de una perspectiva en particular. De la misma forma en los periodistas no reflexionan sobre sus propias prácticas, porque han sido socializados para “hacer cosas”, con los bloggers pasa algo similar: nos pueden decir cómo hacen lo que hacen, y darnos ciertas puntas sobre porqué lo hace. Pero después, un análisis más amplio implica dar cuenta de sus intereses, de sus reclamos de legitimidad, de sus relaciones con la publicidad, etc. Tarea que, como cualquier analista que viene de las ciencias sociales sabe, logra enemistarte con todos tus entrevistados :).

  4. Tíscar, da mucho que pensar todo lo que cuentas. Gracias por ello. Opino como Adolfo en la celebración permanente. Ya que tenemos la criaturita, hagámosla mejor. Desconocía lo de Quim Gil, pero merece la pena.

  5. Muy bueno Tíscar, tienes razón, y llega un momento que te planteas que si esto se mueve y se “conversa” en la red, por qué tenemos esa necesidad de montar congresos y demás. Por ejemplo los beers&blogs están muy bien porque complementan una función “social” que es difícil de alcanzar en la red. Lo que no tengo claro es que el modelo de conferencia de toda la vida sea el adecuado, quizás sea un primer paso necesario también para darse a conocer, más de cara a fuera que a la propia “blogosfera”, pero quizás sea un modelo no adecuado que no nos lleve a nada. Esto va a dar para pensar bastante (y espero que para un post).

  6. Sí, la verdad es que yo estoy también bastante de acuerdo con lo de la participación. Últimamente se ve muchos bloggers encaramados a su atalaya y que nunca miran abajo. Aunque creo que no deberíamos utilizar lo de la atalaya precisamente…

  7. Gracias por la cita y sobretodo gracias por escribir todo lo previo.

    La imagen de “(yo hablo arriba y vosotros vociferáis abajo)” es bastante ilustrativa. Aunque luego llegan los debates entre blogs a nivel de “planetas” y puede suceder al contrario: que el vociferio esté en las entradas de blogs y la chicha en los comentarios.

    Me gustaría añadir algo más, pero la verdad es que hace años que no se me ocurre nada nuevo con respecto a la materia ésta que nos ocupa. Aunque por otro lado releo que hace años escribíamos y me da la sensación que estamos casi que en las mismas… Debe ser un síntoma de la vejez.

  8. Quim, tienes razón en que da la sensación de que el debate sobre estos temas lleva tiempo en la misma estación. Lo que lo que hoy se escribe nos puede parecer novedoso, pero si miramos hacia atrás, vemos que hace unos años se estaba escribiendo exactamente lo mismo.

  9. Tu artículo es excelente y oportuno y además comparto buena parte de las reflexiones, pero…

    No sé si debemos pedirle sentido crítico a la blogosfera. Muchos blogueros escribimos por puro vicio, porque nos divierte y nos engancha. Si ahora resulta que tenemos que ser responsables y críticos y buenos redactores… pues igual algunos se sienten abrumados y lo dejan. Lo maravilloso de la blogosfera es la capacidad de hacer emerger conversaciones interesantes a partir de una materia prima coja y mediopensionista, la capacidad de crear comunidad a partir de una pulsión egocéntrica.

    Otra cosa es la gente que escribe sobre la blogosfera, los metablogueros. Ellos (nosotros, me temo) sí tienen el deber de ser críticos en sus reseñas.

  10. Cierto que más que pedirle sentido crítico a la blogosfera -a todos los autores de blogs- se trata de pedir sentido crítico “sobre” la blogosfera -cuando se analiza y agrupa desde posiciones meramente contemplativas-.

    Aunque, por otro lado, el sentido crítico como carta de navegación es más que recomendable. No nos viene de más tener un cierto sentido crítico para movernos, informarnos, divertirnos, aprender, amar, discutir, comunicarnos, etc. y buscar datos suficientes para saber cuál es el pacto de lectura que se nos ofrece en cada opción y así decidir en consecuencia. De ahí la importancia de la “literacidad crítica” también, como esa capacidad para “leer/escribir” y generar sentido con nuevos códigos y gramáticas.

  11. Pingback: Juan Freire
  12. Gracias por la referencia ,Tiscar. Comparto como sabes gran parte de tu reflexión, pero echo en falta un elemento que ya es fundamental para que la blogosfera no se convierta en un jodido campeonato en el que 4 iluminados nos miremos el ombligo unos a otros y nos maravillemos de su redondez. Este elemento es la alfabetización.
    La clave para tener una blogosfera que se parezca a la sociedad es alfabetizar a cientos de miles de ciudadanos que a buen seguro tendrán muchas cosas que decir.

    En ello estamos, conversando y alfabetizando.

    Saludotes.

  13. Creo que la interacción es lo más bello de todo esto.
    Considero eso de no dialogar con los que comentan una relación parásita, en la cual el que escribe le chupa la sangre a sus comentaristas, para así alimentar su ego.

    Muy buen análisis, saludos.

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