Las historias se repiten

Alguien me envía un enlace a este vídeo en Youtube. Se llama Alfonso y me incluye este texto personal: “Estas entrevistas las quiero yo en mi tele”. Aprovecho para agradecérlo desde aquí.

El vídeo se refiere a la entrevista que hacen a George Galloway en Sky News a propósito del conflicto libano-israelí. Entre otras cosas y desafiando el discurso dominante, este parlamentario británico habla de la amnesia histórica de los medios de comunicación y, más concretamente, del sesgo del emporio Murdoch.

Este enfoque me hace recordar un ejercicio de precisión que hacía Atitar de la Fuente al comparar portadas de la revista Time, con igual contenido y varios años de distancia. Aunque parezca actual, ésta tiene más de veinte años (más portadas en su blog):

Este post me vino de nuevo a la cabeza unos días después. Leyendo un libro en el Talgo a Santander, me encontré con este párrafo en su última página:

Si miramos el mundo a finales del siglo XX podemos ver motivos para el optimismo y el pesimismo en igual medida. La expansion de la democracia es un ejemplo apropiado. A pesar de ello, la democracia parece una flor frágil. Pese a su difusión, abundan los regímenes opresores, y los derechos humanos se desprecian a diario en todo el mundo. En Kosovo cientos de miles de personas fueron expulsadas de sus hogares y se abandonó toda pretensión de imperio de la ley. Quisiera citar aquí las palabras de un periodista que obervó los hechos: “Casi medio millón de refugiados”, escribió, “están en Macedonia. Cómo serán alimentados, nadie lo sabe…¡Vengan a Macedonia y ayúdennos”. Esto fue publicado en el Toronto Daily Star. El reportero era Ernest hemingway; la fecha, el 20 de octubre de 1922.

FUENTE: Un mundo desbocado. Los efectos de la globalización en nuestras vidas. Anthony Giddens. 1999.

0 pensamientos sobre “Las historias se repiten”

  1. Hola mi querida Tiscar.

    Al final es cuestión de como nos proyectamos al mundo o nos dejamos arrastrar por el remolino de violencia y crispación creadoapor una clase politica y unos medios de comunicación, a los cuales no voy a calificar o por el contrario empezamos a crear espacios de convivencia.

    Nos guste o no este planeta es diverso y lemantablemente desigual e injusto. Al principio de nuestra era, es decir, el año cero alguién dijo ” el hombre tiene hambre y sed de justicia ” y pasados los siglos seguimos teniendo el mismo hambre y la misma sed.

    Lo vengo diciendo desde hace un tiempo porque lo siente mi corazón. Es necesario un cambio de paradigma político, unas nuevas reglas de juego. Unas herramientas comunes a una globalización que tenemos que construir con nuevos pilares.

    Desde luego nuestra clase política, los medios de comunicación y resto de instituciones internacionales, no creo que esten a la altura y…¿ nosotros los ciudadanos estamos a la altura ?.

    Besos

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