10 claves para trabajar las TIC en educación

logo-edulandEn septiembre participé en un Webinar en la red educativa Eduland explorando 10 claves para animar al profesorado a trabajar con las TIC:

 

1. CON BRÚJULAS Y MAPAS
2. CON CONTENIDOS
3. EXPERIMENTANDO
4. POR PROYECTOS
5. EN ABIERTO
6. COMPARTIENDO SABERES
7. EN COMUNIDADES
8. POCO A POCO
9. EMPRENDIENDO EL CAMINO
10. EN RED

En el siguiente vídeo intento trasladar en 15 minutos qué es lo que podemos entender por cada una de ellas:

VII Foro Europeo de Educación y Libertad

foro-educacion-libertadEl próximo sábado presentaré el VII Foro Europeo de Educación y Libertad organizado por ACADE y donde se darán cita expertos internacionales para debatir y proponer ideas de mejora de la Educación bajo el título de “5+5 Líderes mundiales para el cambio”.

El Foro está estructurado en tres jornadas paralelas orientadas a profesionales de la enseñanza: una sobre Educación Infantil, otra con Talleres formativos y una tercera dirigida a Directores de centros.

En esta última contaremos con una serie de ponentes internacionales que, tras un arranque motivacional de Emilio Duró, ofrecerán la experiencia de un Director de centro que asumió la responsabilidad de liderar un cambio organizativo entre su equipo de docentes en el Reino Unido (Richard Gerver), unos gestores públicos que trabajaron conjuntamente con los colegios de su región para transformar la educación en Canadá (Elizabeth J. Hollands-Gamble y Constantine Ioannou) y un profesor-investigador que explora el potencial del aprendizaje mixto o blended-learning (Curtis J. Bonk).

Además, esta sesión para Directores de centros educativos se complementará con una mesa redonda donde varios expertos (Michael Amigot, Agustín de la Herrán, José Luis Martínez, Manuela Lara y María Acaso) expondrán su visión particular sobre qué debemos entender por innovación en el aprendizaje.

Más información:

Competencias digitales de un directivo

Ayer Juan Luis Manfredi publicó una entrevista que me hizo para Cinco Días donde repasamos las competencias digitales clave de cualquier directivo o líder en una organización. Os dejo con un extracto, pero el texto completo se puede consultar en su web.

P. ¿Qué es la transformación digital? ¿Cuáles son las competencias que un directivo debe tener en ese entorno?

R. La forma de hacer negocios, producir y vender ha cambiado radicalmente por el impacto de las tecnologías de la información y la comunicación. Sin embargo, muchas empresas se resisten a reconocer ese cambio de paradigma y no advierten la necesidad de transformar sus hábitos de trabajo y, lo que es más importante, su cultura organizativa. La transformación digital de las empresas es en gran medida la asignatura pendiente más urgente de sus directivos como principales líderes de introducir ese cambio.

Estos directivos requieren de la habilidad para el aprendizaje permanente, autónomo y social, así como de competencias para la incorporación de la creatividad en procesos de innovación, el trabajo colaborativo, la gestión de información en red y la producción de valor con todos los agentes implicados en el negocio. Por sintetizarlo en una frase, se trata fundamentalmente de todo lo que tiene que ver con la gestión digital de tecnologías, contenidos y personas en una empresa.

Gracias Juan por la presentación tan cariñosa. No se merece :)

Redes sociales: entre lo privado y lo público, lo personal y lo profesional

Redes sociales

Esta Tribuna se ha publicado recientemente en el Diario de Lanzarote y viene a complementar un debate que abrimos la semana pasada sobre la intimidad conectada y las redes sociales. En este caso, abro la reflexión hacia las fronteras y cruces de caminos entre lo que entendemos por personal, profesional, público y privado en el ámbito de la Red.

Redes sociales: entre lo privado y lo público, lo personal y lo profesional

En el ámbito de las redes sociales, las principales dicotomías surgen entre lo privado como opuesto a lo público y lo personal como contrario de lo profesional. Sin embargo, con los dispositivos móviles y el hábito cada vez más desarrollado de exhibir parte de nuestra vida diaria en las redes, estos conceptos se interrelacionan y a menudo tienden a confundirse entre sí.

Lo privado es distinto de lo personal. Pueden coincidir, pero no son sinónimos. Privado debería ser todo aquello que queremos dejar en el ámbito más íntimo. Privado no es compartir en Facebook con un grupo muy próximo ni publicar una foto en Instagram para nuestros seguidores. Privado debe ser aquello que nunca debe salir de nuestro entorno más cercano, aquello que no llega a una red social, que no es publicado ni compartido por ningún canal por mucho halo de intimidad que ofrezca, como pueda ser una foto distribuida por WhatsApp.

Por tanto, dejemos como privado en nuestros discos duros o dispositivos aquello que nunca quisiéramos ver fuera de ellos a ojos de terceros. Solo de esta forma podremos evitar situaciones demasiado cotidianas en las que una foto privada en un grupo de amigos, acaba llegando de forma imprudente a otras personas y con ello violando nuestra intimidad.

¿Quiere decir esto que no podemos o debemos compartir cuestiones personales? Por supuesto que podemos, pero siempre que no sean privadas. Todo lo personal no es privado por naturaleza y viceversa. Publicar fotos personales de una manera consciente, sabiendo que un uso descontrolado de las mismas no puede suponer un riesgo, ni para nosotros ni para terceros, no solo no significa necesariamente una autotransgresión de la privacidad (pues ya acordamos que lo privado nunca debería circular en primera instancia) sino que puede contribuir a una sociabilidad acorde con los patrones de conducta propios de las redes sociales: la sublimación de lo personal.

Lo personal es hoy el principal pegamento social o, en palabras del sociólogo Vicente Verdú, el “personismo” como nueva revolución social del siglo XXI. La tecnología en su conjunto, los dispositivos móviles, las plataformas para publicar contenidos y las redes sociales para gestionar las relaciones con otras personas son herramientas puestas al servicio de esta necesidad de transcendencia humana de mostrar y mostrarse, de compartir y compartirse con otros.

Si antes escribíamos una postal desde la ciudad de vacaciones con el simple objeto simbólico de demostrar que estábamos allí en aquel momento, hoy hacemos check-in en Foursquare o publicamos un selfie en Facebook para que inmediatamente ese mismo significado del “aquí y ahora” llegue a los más cercanos.

Por otro lado, lo personal se viste de profesional y viceversa. Vivimos inmersos en el boom de lo amateur, del “do it yourself” o “hazlo tú mismo”, huyendo del acabado profesional que nos recuerda a una época prefabricada, taylorizada y de manufactura industrial. En cambio, lo artesano, lo manual y lo personal se presenta como real y auténtico. Tanto que se ha convertido incluso en una forma cultural de consumo. La llamada “sharing economy” o economía del compartir está detrás del auge de iniciativas para compartir el coche o intercambiar la casa en vacaciones. Estas prácticas, facilitadas por las redes sociales, no solo significan una revisión del concepto de “amigo” y de “confianza”, sino del mismo sentido de la propiedad, dando más importancia a usar frente a poseer y a compartir frente a mercantilizar.

Las grandes empresas son conscientes de este fenómeno y por eso se esfuerzan en disfrazar de personal lo industrial. Desde el éxito del marketing viral con el “Amo a Laura”, las marcas persiguen a bloggers y youtubers de “andar por casa” como mejor vehículo para que “particulares” que parecen nuestros vecinos nos presenten sus productos en forma de reseña o consejo desinteresado. Todo bajo una máxima… que no se note que es un simulacro de la cultura amateur, que detrás hay una agencia, una multinacional, un equipo de maquillaje y una cuidada puesta en escena para que parezca espontáneo, auténtico y “natural”.

Al mismo tiempo, se da la paradoja contraria: lo personal es cada vez más un medio de proyección profesional. Internet es el terreno natural del emprendedor y el arma del freelance. El amateur encuentra en la red la forma de crearse una imagen profesional, no en vano también llamada “marca personal”: hacer de la persona una marca de sí misma sin necesidad de cabeceras si es un periodista o de bufete si es un abogado. Un ordenador, un dominio, un blog y contenidos periódicos de calidad sirven para construir una reputación profesional desde cero.

Una reputación que, curiosamente, para ganar valor debe nutrirse también de lo personal. Hasta el perfil más serio o “profesional” mejora si de vez en cuando se salpica con notas personales que sirven para humanizar, conferir autenticidad y ponerle emoción a su imagen pública en las redes sociales.

La posibilidad de crearnos una marca personal para desarrollar un negocio es tan habitual como observar a las empresas utilizando códigos amateur para construir una estrategia de comunicación corporativa. Plantearse poner una foto de nuestros hijos en Facebook es seguramente más privado que personal, mientras que publicar una imagen de un restaurante en vacaciones puede entrar en la esfera de lo personal sin atacar a lo privado. Para aprender a navegar en este entorno tan complejo y dinámico, es fundamental conocer las fronteras e intersecciones entre los caminos de lo privado y lo público, lo personal y lo profesional. Solo de este modo podremos hacer un uso consciente, estratégico y responsable de las redes sociales.

  • Más información: Enlaces relacionados en la lista de #Privacy (algunos de ellos localizados gracias a Carlos, un gran pensador de estos temas).

25 años de dominios.es

¿Cuál fue la primera web que utilizó el dominio .es?

Aparte de la web registradora, que entonces era nic.es y en la actualidad redirige a dominios.es, pronto llegaron los pioneros y entre ellos, una gran mayoría de centros académicos e investigación, como el Instituto Astrofísico de Canarias que hoy sigue activo y por entonces lucía con la estética retro propia de la época.25 aniversario Dominios .es

Este año se celebra el 25 aniversario de los Dominios “.es” y Red.es ha preparado una serie de actividades para conmemorarlo. Desde EOI hemos querido contribuir a la celebración con un post “6 elementos imprescindibles para una web de éxito” en Unblogenred:

Qué fácil era hacer webs hace 25 años cuando nació el dominio .es. Un diseño atractivo, un índice útil y un árbol de páginas con la información que se quería mostrar era suficiente. Hoy todo es mucho más complejo.

Hemos pasado del imperio de la Home como único porche de entrada al concepto de Web con múltiples puertas, muchas de ellas ni siquiera en el propio dominio, sino en esa constelación de un mismo universo que es el Social media. Obligados cada vez más a escribir para humanos y para máquinas, sin perder de vista cómo incorporar las lógicas del SEO e intentando comprender los efectos virales de las redes sociales.

Por eso, hoy una buena web debe contar con una serie de elementos imprescindibles para desarrollar una estrategia integral de comunicación digital:

  1. Diseño atractivo, usable y muy ligero técnicamente: saber combinar el aspecto visual con una organización de contenidos lógica y una solución técnica ágil.

  2. Plan de marketing de contenidos: ofrecer valor continuo y periódico a través de contenido propio que suscite el interés de los usuarios.

  3. Utilidades para compartir en social media: facilitar que los contenidos puedan ser dinamizados desde la web en redes sociales de forma sencilla.

  4. Estrategia de identidad digital: además de alimentar la web, es fundamental tener presencia en las redes sociales con una política de comunicación coherente y diferenciada en esos medios.

  5. Versión móvil: desarrollar la web de modo que esté adaptada para su consulta en dispositivos móviles, ya sea con una solución nativa o responsive.

  6. Analítica de datos: hacer un seguimiento constante del comportamiento de los usuarios en su relación con la web e incorporar lo aprendido en el análisis para hacer mejorar continuas en la misma.

Página personal de Tíscar Lara